Ventajas de viajar por tu cuenta

Senderista en cima de montaña de Rila

Cada vez es más habitual encontrar personas o saber de conocidos que se deciden a viajar por su cuenta, es decir, sin depender de compañías que organicen los trayectos y se dediquen a llevar a los turistas de un punto a otro.

Viajes solo o acompañado, las cada vez mayores posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y la información que se puede recopilar de prácticamente cualquier país del mundo desde el ordenador de nuestra casa hacen que resulte cada vez más sencillo organizar la estancia en el país de destino antes de ir, pudiendo de esta forma prescindir de intermediarios y logrando una experiencia diferente, y en muchos aspectos mejor y más auténtica.

A continuación vamos a analizar algunas de las ventajas que esta forma de viajar ofrece:

Total libertad

El no estar sujeto a unos horarios y unos recorridos ya organizados por una empresa, hay una total y completa libertad para desplazarse por el país de destino sin necesidad de consultar con nadie, pudiendo dedicar el tiempo que nosotros creamos necesario para cada uno de los monumentos o lugares, sin prisas.

Es posible que, en caso de no habernos informado bien, nos podamos perder ver algo que realmente valga la pena, pero esto se puede evitar fácilmente seleccionando previamente las cosas que queramos ver y organizarnos un poco previamente. De todas formas esta libertad es siempre de agradecer ya que no es lo mismo organizar desde casa que una vez en el destino, donde las prioridades van cambiando y los plazos pensados se pueden dilatar.

Es más enriquecedor

Sólo el hecho de haber planeado mínimamente el viaje va a provocar que sea necesario informarse sobre el destino al que viajemos, por lo que, al conocer cosas sobre el lugar, aquello que veamos seguramente nos impacte más sabiendo los motivos de comportamientos o la historia de monumentos y edificios. También será mucho mas necesario relacionarse con la población local para preguntar direcciones, recomendaciones de restaurantes y demás informaciones, por lo que ademas de conocer mejor la ciudad al movernos libremente por ella, podremos conocer a muchas personas.

Se ahorra dinero

Las grandes compañías turísticas normalmente ofrecen unos precios muy inflados en sus packs a países en donde la economía permite desplazarse y hacer vida a precios ridículos desde nuestro punto de vista. Viajar por nuestra cuenta nos permite negociar directamente con la persona que nos va a ofrecer el servicio, eliminando a los intermediarios y pudiendo lograr precios en la moneda local, lo que los reduce en gran medida. Otra de las ventajas es el colaborar con la economía local, prescindiendo de empresas extranjeras que en muchos casos explota a la población local y logra amplios márgenes de beneficio.

Más aventuras

Tener que arreglar una moto alquilada en una aldea perdida en medio de la selva con ayuda de un mecánico con el que hay que comunicarse por gestos es sólo un ejemplo de las aventuras que dan color a los viajes de este tipo y que en ningún caso se lograría vivir con un tour organizado. Viajando por tu cuenta es lo más normal encontrase en situaciones para las que que probablemente no estemos preparados, pero con ello adquiriremos una experiencia que de otra forma nunca tendríamos.

 

En definitiva, puede que comprar un pack de viaje sea un método muy cómodo, al poder desentendernos y dejarnos llevar, pero de esta forma nos perderemos una parte que luego es la que más tiempo queda en la mente y las experiencias que nos hacen crecer como persona, porque al pasar los años no recuerdas los detalles de estar viendo determinada catedral o monumento tan nítidamente como las situaciones absurdas y de cierta complicación.

 

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