Samaná, un paraíso en el nordeste de la República Dominicana

Para muchos turistas Santa Bárbara de Samaná o simplemente Samaná, como se le conoce popularmente, es un destino desconocido, debido a que por muchos años era un lugar prácticamente inaccesible para los foráneos.

Esa misma característica es la que hoy permite que sea uno de los lugares más paradisíacos y de aguas más cristalinas del país. Este destino no se vende como un espacio de sol y playa nada más, sino que es un lugar donde se puede disfrutar, además de lo mencionado, de una amplia oferta gastronómica, actividades deportivas y de aventura que te dejarán alucinado.

Su ecosistema es muy variado, en su interior se esconden maravillas como el Salto del Limón, una espectacular cascada rodeada de una imponente vegetación y sus aguas son Santuario de las Ballenas Jorobadas que cada año se acercan a la costa huyendo de las frías aguas del invierno.

La presencia de estas ballenas es todo un espectáculo admirado por turistas y nativos, que disfrutan del ritmo con el que la naturaleza conjuga su sutil comportamiento con la serenidad y el perplejo que se divisa desde la costa.

Los habitantes de la península de Samaná son personas simpáticas y hospitalarias, disfrutan dando a conocer su tierra, sus atractivos turísticos y su cultura, con un carisma único.

Es una provincia que impresiona por su contraste de verdes montañas con las arenas blancas de sus playas. Carece de grandes hoteles todo incluido, debido a que desde sus inicios ha apostado por el turismo independiente, que pese a que ha crecido en inversiones e infraestructuras, los pequeños hoteles se mantienen como principal atractivo.

En su territorio se encuentra el Parque Nacional Los Haitises, un espacio natural protegido de unos 200 kilómetros cuadrados, donde habitan diversas especies endémicas de la isla, constituyendo un apartado ecosistema muy variado, que va desde manglares hasta garzas reales.

Una visita obligatoria es la del pueblo Las Galeras, que se encuentra justo en la punta de la península, allí encontrarás pocos pero muy confortables alojamientos, apartados del bullicio de la ciudad, en un entorno que consta de una amplia gama de pequeños restaurantes con una variada propuesta gastronómica.

Las Galeras es un rincón que garantiza relajación y el disfrute de la naturaleza en su estado más puro y hermoso.

Definitivamente Samaná es un destino para todos los gustos, donde puedes elegir desde la experiencia más activa, cargada de adrenalina hasta los más relajados momentos, ya sea con amigos, familia o en pareja, puesto que el romanticismo no se hará esperar, sobre todo en el pueblo de Las Terrenas.

Puente de madera

Fuente: Raul Soler

Del otro lado de la bahía de Samaná, a unos 10 minutos de travesía marítima, se encuentra el Proyecto Eco-Turístico Paraíso Caño Hondo, atravesado por cristalinos riachuelos que ofrece una experiencia inigualable en un entorno natural exquisito.

Si no te convence lo que he descrito, te invito a descubrirlo por ti mismo y seguro que considerarás que faltaron palabras en este artículo. Samaná es un destino para descubrir de manera personal y vivirlo de la forma que más te agrade, porque es una experiencia que querrás compartir con quienes te rodean.

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