Casa payesa del siglo XIV en la sierra de Tramuntana, sobre un altiplano desde donde se divisa la extensión de la Mallorca de interior.
La finca C´an Torna conserva hoy el valor añejo de los buenos materiales y el aspecto solemne de una gran construcción de diferentes alturas.
La piedra es dueña y señora de los espacios, tanto en el patio como en la zona de piscina y jardín, mientras en los interiores su presencia se difumina por el desarrollo de un rusticismo de categoría, liberado y amplio, donde la madera y los mimbres atemperan y dan carácter.