La casa Cha Miquela data de 1873 y pertenecía a nuestra Tía Bisabuela, Cha Miquela.
La casa ha sido rehabilitada respetando fielmente la arquitectura canaria y manteniendo en lo posible el encanto de antaño.
Cada casa consta de tres plazas (con posibilidad de añadir una cuna gratuita para su bebe), un dormitorio doble y un sofá cama amplio. Ambas casas dan a un porche amueblado con vistas al mar.
Desde Cha Miquela podrán disfrutar de toda la belleza de la isla y de sus reservas naturales.