Casa restaurada, exteriores de piedra, típicamente herreña, acogedora y confortable. Sin ruidos.
La casa consta de cocina-comedor completamente equipados, coqueta, salita de estar y dos habitaciones, además del baño. Sencilla decoración, cuidada con el mimo de las mujeres herreñas: toques de ganchillo y decoración manual.
En el entorno rural del pueblo de San Andrés, la casa se encuentra dentro de un terreno amplio y delimitado por el que no hay tráfico interior. Perfecta tranquilidad. Jardín de las casas herreñas de siempre y huertas del sitio de la casa. Frutales típicamente herreños.